Liceo JCB - Recreo

“Cuando el primer astronauta de otra galaxia llegue a la Tierra, especialmente si viene durante Semana Santa a un país cristiano, verá miles de crucifijos en iglesias y calles. Naturalmente preguntará: “¿Y quién es ese señor? ¿Por qué lo mataron? ¿Qué hacía y decía para que las autoridades le tuvieran tanto furor y odio como para decidir eliminarlo?”… Así comienza el sacerdote José Mulligan s.j. en un texto titulado: “¿Por qué ejecutaron a Jesús?”… y más adelante dice… “Consideremos una de las principales causas del conflicto entre Jesús y las autoridades. Muchas de sus sanaciones fueron hechas en día sábado, y el mensaje principal del pasaje no es tanto que Jesús podía sanar sino que sanaba en el día de descanso obligatorio según la ley de Moisés. Estas expresiones de su compasión dieron por resultado la condenación de Jesús por trabajar en día de descanso, por ser considerado por los fariseos como malhechor por violar la ley del sábado…“

Nuestra Pastoral del Liceo José Cortés Brown en Recreo, se pregunta al igual que el padre Mulligan, “si Jesús era inocente: ¿merecía morir?”… En nuestra experiencia de éste mes Santo, desde que recordamos en el patio del colegio la Fiesta de Cenizas, en la que signamos nuestra frente con la ceniza de los ramos que se ubicaron casi un año en las paredes de las aulas en nuestro liceo; ceniza impuesta por manos de integrantes de la pastoral de profesores. Desde que semanas más tarde, con ayuda de los delegados pastorales estudiantes, apoyados de la pastoral familiar, fuimos asperjados con los nuevos ramos; que ya están en nuestras aulas y espacios comunes del Liceo, con agua bendecida por nuestro capellán, con la que conmemoramos la Fiesta Litúrgica de Ramos que daba término al tiempo de Cuaresma para iniciar Semana Santa. Y el reciente Jueves Santo, que reprodujimos el acto simbólico que relata el evangelio de San Juan en el capítulo 13, donde profesores lavaron los pies de un estudiante para cada curso, además del Director a una trabajadora…; podemos constatar que ese tal Jesús, era una persona buena que no merecía morir…

Es así como nos atrevimos a crear una dramatización de una comisión investigadora (representados por Paula Peña y Mauricio Arancibia) quienes interrogaron a un soldado presente en el juicio de Poncio Pilato, a Simón de Cirene y la Verónica (representados por Katherine Valenzuela, Fernando Donoso y Álvaro Villarroel) a quienes le consultaron quien fue para ellos este personaje llamado Jesús y saber cómo murió y decidir si merecía morir… para esto el padre Víctor Godoy nos fue ayudando con apoyo de signos trabajados por la comunidad Juvenil Oscar Romero. Estos signos fueron: unos pedacitos de papel a colores que pegados sobre una cartulina, simbolizaban nuestros compromisos de no ser indiferentes como el soldado presente en el Juicio de Jesús (cartulinas que más tarde se unieron formando una gran Cruz, que simboliza el deseo de nuestro Establecimiento por querer bajar de la Cruz a los nuevos Jesús (aquellas víctimas de tanto dolor, hoy presente en el mundo actual). Otro signo fue con una pequeña cruz, en la cual mentalmente cada persona depositó allí sus dolencias y luego la compartió con otros, para simbolizar que todos podemos cargar con la cruz de otros, aunque sea por obligación como ocurrió con el cireneo (por ello rezamos con la cruz del otro un padrenuestro y la guardamos para seguir rezando) Finalmente con un hilo de color, nos amarramos en el brazo para simbolizar todos los actos de misericordia que hemos sido capaces de realizar en nuestra vida, significando así que todos podemos hacer lo que la Verónica fue capaz de hacer (conmoverse por el dolor de otro)

Al final de todo este vía crucis…solo podemos deducir, que Jesús fue una víctima (por ello compartimos el Pan y Uvas en cada sala, como la pequeña familia o comunidad a la que debemos aspirar ser, al igual que los trabajadores que celebramos eucaristía fraterna en la capilla, una vez retirado los estudiantes a sus hogares). 

Hoy podemos decir: Jesús NO MERECIA MORIR, pero su muerte no significa la victoria de los causantes de su fallecimiento. El lunes 22 de marzo se concluye con la Fiesta de Pascua, celebrando la resurrección de Jesús, alegría que la traspasamos regalándonos huevitos de chocolate que generosamente nos comparte la directiva del Centro General de Padres, misma generosidad expresada por cada curso que mensualmente apoya con su canasta familiar y este año con su aporte de cajas de cuaresma para la causa de los migrantes. Con esto simbolizamos, que en Jesús la Vida prevalece por sobre todo signo de oscuridad.

Por cada miembro de la Comunidad Educativa que ha apoyado este periodo Santo, el agradecimiento de corazón a su trabajo desinteresado y la mayor gratitud para el equipo pastoral, que se comprometió a la planificación de estas actividades desde el inicio de año.

¡¡Esperamos de todo corazón que celebrarán una Feliz Pascua en sus corazones!!

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